

En nuestro siglo, pensar se ha convertido en un acto revolucionario, a pesar de que estamos en medio de una profunda crisis, puesto que estamos asistiendo a una crisis del pensamiento, de las emociones, crisis educativas, institucionales y demás, pero la que más está tocando el ser de las personas, es la crisis de las humanidades. Entre ellas, las más afectadas son la literatura y la filosofía. Cada vez existe un alejamiento de la lectura, pero no de cualquier tipo de lectura, sino de la lectura crítica y reflexiva, aquella que nos lleva hacia la lectura que impulsa a la problematización y despierta el asombro de las personas. Leer también se convierte un acto revolucionario, porque donde aparecen las plataformas de inteligencia artificial va desapareciendo nuestra capacidad de reflexionar críticamente, por lo que debemos resistir y no dejarnos invadir por aquello que luego va invadiendo sutilmente nuestra libertad y, la capacidad que todos tenemos de elegir entre un bien y un sumo bien.
Pero
no se puede pensar en el vacío, por el contrario, estamos invitados a pensar
desde la lectura, que no solo aparecen en los libros, porque también podemos
leer nuestra cotidianeidad, aquella que aparece frente a nosotros constantemente,
pero los libros nos brindan luces por donde seguir, estas mismas luces son las
que van despertando en nosotros la necesidad de conocer, porque como diría
Aristóteles en la Metafísica, todos los hombres tienen la necesidad de conocer.
Es una realidad que no se mantiene ajena a nosotros en pleno siglo XXI. Dado que
seguimos con la misma consiga, de que siempre queremos conocer, pero hay un
tremendo viraje, conocer nuestras emociones, conocer a la persona que nos
mantiene en vilo, conocer lo que otros no pueden ver, en fin, conocer todo aquello
que consideramos que está alejado de nosotros. Todos estamos sujetos a conocer.
De
ahí que, pensar es hacer un alto a nuestro caminar diario. Pensar es pararnos
en medio de la agilidad de la información y decir: basta. Y frente a una
sociedad que cada vez exige más productividad, pero exige menos en nuestra capacidad
de pensamiento, es necesario que nosotros estemos atentos al detrimento de esto
último, cuidando la manera en que vamos a reflexionar sobre determinados temas,
pero que no necesariamente deben ser externos, sino también en nuestra vida
diaria. Pensar es volcar sobre la realidad todas aquellas impresiones
inteligibles que no aparecen necesariamente a través de nuestros sentidos. Pensar
es ir más allá de lo que el común de las personas busca, es realizar una introspección
diaria de nuestras capacidades, pero también es un claro despertar de las
mismas.
Tanto
la lectura como el pensamiento están íntimamente unidos, porque, en definitiva,
cuantas más lecturas tengas, más estarás interrumpido por el pensamiento acerca
de la cotidianeidad. De ahí la necesidad de que las escuelas se conviertan en
laboratorios del pensamiento, donde tanto docentes como estudiantes estén
guiados desde una lectura sesuda de la realidad, pero sin apartarse de ella, que
no se deje cabida a la filtración de la IA ni la suplantación de esta en el
fomento del pensamiento. Pensar debe convertirse en una prioridad humana y no
un accesorio de las nuevas tendencias de moda, porque pensar es frenar todas
aquellas informaciones que se nos presentan como una verdad absoluta, debemos reaprender
a dudar, pero no aquella duda sin fundamento, sino una duda que nos permita descubrir
el conocimiento y así contagiar a nuestros congéneres de esa hermosa forma de
pensar más allá de nosotros mismos, un pensar que trascienda las barreras de la
distancia, como pensar en esa persona que no tiene idea de que la estás
pensando.
Vladimir Sosa
Sánchez
La revolución del pensamiento
Como citar este artículo: SOSA SANCHEZ, VLADIMIR. (2025). La revolución del pensamiento. Numinis Revista de Filosofía, Época I, Año 3, (CD01). ISSN ed. electrónica: 2952-4105. https://www.numinisrevista.com/2025/11/la-revolucion-del-pensamiento.html




Esta revista está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional























.png)

No hay comentarios:
Publicar un comentario